El activo logístico más versátil de la cadena de suministro
En la cadena logística moderna, las cestas plásticas realizan el trabajo silencioso pero indispensable. Sin ellas, el flujo de productos desde el proveedor hasta el punto de venta simplemente no funciona con la eficiencia del mercado.
Rejilla vs. fondo macizo: cuál elegir
La versión de rejilla ventilada —Modelo CPI-400— es ideal para productos que requieren circulación de aire: frutas, verduras, mariscos y piezas metálicas que necesitan drenaje. El fondo macizo es preferible para productos en polvo, líquidos en envases o piezas pequeñas que podrían caer.
El modelo CPI-400 permite apilar hasta 8 unidades cargadas con 40 kg cada una, lo que representa 320 kg de carga total en una columna. Esto maximiza el uso del espacio vertical en su almacén.
Aplicaciones por sector
Industria alimenticia y agroindustria: Las plantas empacadoras de frutas, los procesadores de mariscos y los distribuidores de productos frescos son los usuarios más activos. La posibilidad de lavar las cestas a alta presión y sanitizarlas sin dañar el material las hace indispensables para mantener la cadena de inocuidad.
Sector farmacéutico: Los centros logísticos y distribuidores de medicamentos requieren activos que cumplan con estrictos estándares de trazabilidad y no aporten contaminación química. El polipropileno virgen con certificación FDA es la opción idónea para este nivel de exigencia.
Retail y supermercados: Las grandes cadenas operan con sistemas de preparación de pedidos (picking) que requieren cestas estandarizadas. La uniformidad dimensional es fundamental para garantizar la eficiencia y la automatización de estos procesos.